Viaje al espacio interior, con Björk

Fotograma del videoclip Wonderlust de Björk

Fotograma del videoclip Wonderlust de Björk

Wonderlust inicia con un panorama de naturaleza irreal, pleno de colores y geografías imposibles. Parecería un atisbo a una Islandia onírica. Un grupo de extraños yaks o bovinos futuristas abreva en las corrientes de un río celeste.

Björk, vestida con prendas de aire mongol deambula entre ellas. La obsesiva mirada de estos animales y un conjuro que Björk desarrolla, producen que la manada entera se lance en la corriente del río iridiscente. Björk viaja en la espalda de uno de los yaks, flotando entre aguas de brillos.

Viaje al fondo del yo

Mientras los acordes hipnóticos y plenos de melancolía del tema Wonderlust saturan el ambiente, todos son arrastrados hacia una cascada descomunal. Mientras tanto un grotesco doble de Björk ha brotado de su espalda y contiende con ella en el lomo del formidable animal, ante la mirada de una gigantesca deidad bovina.

Al final Björk y su doble caen en el abismo y son recibidos por una presencia divina que los toma entre sus manos y los lleva hacia la luz.

Visiones del trasmundo

El video Wonderlust fue ampliamente celebrado por los aficionados a la música electrónica y a las fantasías surrealistas siempre sorprendentes y profundas de Björk.

Algunas referencias simbólico-hermenéuticas que resaltan de este proyecto son las siguientes: los seres similares a bovinos, con sus profundos ojos cansinos, aluden a una honda percepción espiritual. Pero también a la tradicional cabalgadura de los sabios, como fue el caso del filósofo Lao-Tse. El río, por su parte es un símbolo de la temporalidad que desemboca en una fusión de lo individual con lo absoluto.

El doble maligno que brota de la espalda de Björk es una referencia al número dos, la condición mínima de la pluralidad, de la gestación del ser por medio de la confrontación y la armonía de opuestos. Precisamente la lucha entre Björk y su doppelgänger, tiene los visos de una danza ritual: una evocación en movimientos tensionados de las fuerzas creadoras del ser.

Las manos colosales que reciben a Björk y su doble son un símbolo de autoridad, perdón y salvación. La luz en la que se consume la viajera es una culminación de inmaterialidad feliz y transformadora.

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